APLICA MÉXICO TECNOLOGÍA GENÓMICA PARA COMBATIR VIRUS EN CULTIVOS
• Las enfermedades virales en cultivos provocan, a nivel global, pérdidas por 30 mil millones de dólares al año.
• Ciencia y tecnología son herramientas principales para alcanzar la soberanía alimentaria: SoNaFi.
• El INIFAP aplica tecnología de secuenciación de alto rendimiento (HTS) en cultivos de frijol, jitomate y garbanzo.
Investigadores mexicanos utilizan la tecnología de Secuenciación de Alto Rendimiento (HTS) con lo que se aprovecha la respuesta de las plantas a las enfermedades virales y se reconstruye el genoma viral a partir de los fragmentos generados por el sistema de defensa de las plantas.
En un documento, el Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP) de México, destacó que, a diferencia de los humanos, las plantas no producen anticuerpos, pero cuentan con un sistema de defensa natural que fragmenta el ARN (ácido ribonucleico, molécula que contiene información genética) de los virus.
La Sociedad Nacional de Fitosanitarios (SoNaFi), antes Unión Mexicana de Fabricantes y Formuladores de Agroquímicos (UMFFAAC), reconoció el trabajo de los investigadores nacionales dedicados a encontrar la mejor forma de combatir las enfermedades en los cultivos, ya que la ciencia y la tecnología son las principales herramientas para alcanzar la soberanía alimentaria, respetando el medio ambiente y garantizando la inocuidad de los alimentos en beneficio de la salud de todos.
En este caso, el documento explicó que los virus de plantas causan enormes pérdidas en la agricultura global ya que reducen el rendimiento y calidad de los cultivos, lo que afecta la disponibilidad y los precios de los alimentos.
El INIFAP destacó que anualmente, estas enfermedades provocan pérdidas económicas estimadas en 30 mil millones de dólares, por lo que el diagnóstico preciso y oportuno de los virus permite realizar un manejo adecuado, desarrollar estrategias para su control y reducir las pérdidas.
La HTS permite leer millones de fragmentos de material genético en paralelo, similar a leer miles de páginas de un libro simultáneamente en lugar de una por una. Sus ventajas incluyen el detectar a todos los virus presentes (viroma) en un solo análisis y descubrir nuevas especies virales, incluso en plantas sin síntomas, y proporcionar información sobre el genoma viral.
Cuando un virus infecta una planta y comienza a hacer copias de sí mismo, el sistema inmune vegetal detecta su material genético y lo fragmenta en pequeñas piezas (ARNs pequeños de interferencia virales o vsiRNA). Al secuenciar estos fragmentos mediante HTS y ensamblarlos como las piezas de un rompecabezas con técnicas informáticas permite reconstruir el genoma completo del virus.
La abundancia natural de vsiRNA durante la infección facilita detectar virus presentes incluso en cantidades mínimas.
El INIFAP ha aplicado esta tecnología en tres cultivos de importancia para México: frijol, jitomate y garbanzo.
En el caso del frijol, los investigadores identificaron nueve virus diferentes que afectan este cultivo en Jalisco, Guanajuato y Nayarit. Los más dañinos son el virus del mosaico común del frijol (BCMV) y el virus de la necrosis y mosaico común (BCMNV), transmitidos por semilla e insectos.
También destaca el virus del mosaico amarillo dorado (BGYMV), transmitido por mosca blanca, que puede causar pérdidas de hasta 100 % y está presente en Veracruz, Chiapas, Nayarit y Sinaloa. Además, se descubrieron nuevas especies como el virus del mosaico severo de Phaseolus vulgaris (PvSMV) y el virus latente del frijol (BLV).
El INIFAP desarrolló una prueba que detecta simultáneamente a los tres virus principales (BCMV, BCMNV y BGYMV), ahorrando tiempo y recursos para identificar rápidamente a estos patógenos. Con esta información, se crean variedades resistentes para cada región, como ‘San Blas’ para Nayarit y el centro de México, y ‘Rubí’ para Veracruz y Chiapas, por mencionar algunas.
Por su parte, en el estudio del jitomate, se detectaron tres virus: dos begomovirus (ToGMoV y PHYVV) y una nueva variante del virus del mosaico del tomate (ToMV). Este último es particularmente problemático, ya que se transmite por semilla y puede sobrevibir en el suelo durante años.
En el garbanzo, los científicos identificaron un nuevo virus al que denominaron “virus del enrollamiento de la hoja del garbanzo” (CpLRV). Este descubrimiento es reciente y aún se estudia su distribución e impacto económico.
