CAMPAÑA CONTRA LA COMERCIALIZACIÓN Y USO DE INSUMOS FITOSANITARIOS ILEGALES: UNA LABOR QUE NO CESA
El combate contra la comercialización y el uso de insumos fitosanitarios ilegales se ha convertido en una prioridad para la industria agrícola, las autoridades sanitarias y todos los eslabones de la cadena productiva. La creciente presencia de estos productos en el mercado representa un serio riesgo para la salud, el medio ambiente, la productividad del campo y la competitividad del sector formal.
Un problema que impacta en todos los niveles
El uso de productos ilegales genera consecuencias graves. Desde toxicidad no controlada y daños a cultivos hasta afectaciones ambientales, pérdidas económicas y riesgos a la salud humana y animal. A pesar de que el impacto real —en cifras y volumen— es difícil de cuantificar debido a la naturaleza clandestina del comercio, los efectos son evidentes en el campo y en los mercados.
Se considera insumo fitosanitario ilegal a aquel producto que, en alguna etapa de su ciclo de vida o en su totalidad, no cumple con el marco regulatorio vigente en México. Esto incluye productos sin el Registro Sanitario Coordinado (RSCO), aquellos con registros falsificados, etiquetas apócrifas o que imitan marcas legítimas ya posicionadas en el mercado.
¿Qué es el Registro Sanitario Coordinado (RSCO)?
El RSCO es una autorización sanitaria oficial indispensable para la comercialización y uso de un plaguicida o nutriente vegetal en México. Este registro es emitido una vez que las autoridades competentes —en particular COFEPRIS— han evaluado rigurosamente los datos científicos del producto, garantizando que sea eficaz, seguro para los usuarios y que no implique riesgos inaceptables a la salud o al medio ambiente.
De acuerdo con el artículo 376 de la Ley General de Salud, todos los plaguicidas y nutrientes vegetales deben contar con este registro, sin importar su origen.
Insumos legales: ciencia, seguridad y eficacia
Los productos que cumplen con la normativa pasan por un proceso estricto de desarrollo, validación y evaluación científica. La industria formal de fitosanitarios invierte en investigación para asegurar que las sustancias activas y formulaciones:
· Sean eficaces para los fines agrícolas previstos
· No representen riesgo bajo condiciones normales de uso
· Cumplan con normativas nacionales e internacionales
· Sean seguras para la salud humana, animal y para el medio ambiente
· Tengan respaldo técnico que garantice su efectividad
Gracias a este proceso, los usuarios pueden contar con productos confiables, efectivos y rentables, además de cumplir con los requisitos de exportación, certificación y trazabilidad.
Riesgos del uso de insumos ilegales
El uso de productos no registrados o falsificados representa una amenaza directa para:
· La salud: por exposición a sustancias desconocidas o mal formuladas
· El medio ambiente: debido a la presencia de ingredientes no evaluados
· Los cultivos: por quemaduras, falta de eficacia o ingredientes desconocidos
· La economía: pérdidas por cosechas afectadas, sanciones legales y pérdida de mercados
· La credibilidad del sector agrícola mexicano
Además, los comercializadores de estos productos ilegales suelen difundir información errónea o confusa, con el fin de engañar a los usuarios. Esta práctica contribuye a la desinformación y a la competencia desleal, afectando directamente a quienes sí cumplen con la ley.

Recomendaciones para evitar caer en el uso de insumos ilegales
Para reducir los riesgos y contribuir al combate de este problema, se recomienda:
· Capacitarse e informarse constantemente sobre normativas, productos y buenas prácticas.
· Revisar siempre las etiquetas y asegurarse de que estén completas, legibles y conforme a la norma correspondiente.
· Comprar solo en comercializadoras certificadas.
· Consultar la página oficial de COFEPRIS para verificar los registros.
· Asesorarse con proveedores autorizados o representantes técnicos calificados.
Es fundamental recordar que únicamente los plaguicidas y nutrientes vegetales evaluados, aprobados y registrados por las autoridades competentes deben comercializarse y utilizarse en el campo mexicano. Estos productos cuentan con el respaldo de estudios específicos que garantizan su eficacia y seguridad, protegiendo así al agricultor, al consumidor final y al entorno natural.
Un llamado a la acción
El combate contra los insumos ilegales es una tarea compartida. Como sector, es necesario cerrar filas para proteger al campo mexicano, fortalecer la producción responsable y asegurar un futuro sostenible. Denunciar, informar y actuar con responsabilidad es parte esencial de esta labor que, sin duda, no cesa.
Por Gpe. del Rocío Rojas Ramírez, Programas Atox y PURA – SoNaFi